Last tecno in Paris
Me avisaron que murió y que darían una reunión en su nombre. Nunca lo supe, lo vi parado en la puerta de su casa, tocándose el pantalón y lo seguí. Al salir lo agendé como París 154. Nos solíamos reunir para dar lugar a sesiones de música en su apartamento. Había sábanas nuevas cada vez, indumentaria, lencería, una pila de toallas limpias a disposición. Nadie lo notaba, nadie se preguntaba por la factura. A modo de inventario yo las contaba, las sumaba, las separaba por colores, olía todo. Una vez me quedé dormido en su living y cuando desperté, aunque insistió, me fui rápido, como huyendo de algo. En otra ocasión que le pedí que me besase, lo hizo apasionadamente. La verdad, es que después de lo que habíamos hecho tenía un momento de ternura, solo eso. Creí que lo había comprendido, el entorno no daba lugar a la confusión. El no era de los que van con todos y cree que en el fondo buscaba amor. Pero la idea del amor cortés me daba algo así como…no, hasta ahí. Si realmente lo buscaba, c...